Problemas y síntomas en adultos. Técnicas de respiración

 

¿QUé SON LAS TÉCNICAS DE RESPIRACIÓN?

Una respiración correcta es un antídoto contra el estrés. Muy pocas personas cuando llegan a la edad adulta conservan el hábito de la respiración natural, completa que experimentan los niños. La respiración lleva el oxígeno a todo nuestro cuerpo, y saca de él dióxido de carbono. Así pues, la sangre se purifica en los pulmones para después distribuirse por todo el cuerpo gracias al impulso del corazón. Cuando la sangre no recibe suficiente oxígeno, no puede purificarse completamente y los productos degradados de las células van intoxicando nuestro organismo lentamente. Cuando la sangre no lleva suficiente oxígeno se vuelve de color azulado y nuestros órganos y tejidos se deterioran. Así, la sangre mal oxigenada contribuye a los estados de ansiedad, depresión y fatiga.

Las técnicas de respiración nos enseñan a utilizar la respiración de forma sana y así mantener oxigenadas todas las células de nuestro cuerpo. Un entrenamiento en respiración necesita una práctica de entre una semana y diez días como mínimo, y una vez conseguido el entrenamiento, los resultados son inmediatos.


TIPOS DE RESPIRACIÓN

Existen tres tipos de respiración:

- RESPIRACIóN SUPEFICIAL O CLAVICULAR: Se asocia con estados de ansiedad o estrés y supone una manera incompleta de respirar. Es una forma frecuente de respirar en muchas personas.

- RESPIRACIóN INTERMEDIA O INTERCOSTAL: Facilitada por la musculatura intercostal, es la que utilizamos cuando andamos, hablamos, trabajamos, etc.

- RESPIRACIóN PROFUNDA, VENTRAL O DIAFRAGMáTICA: Junto con la respiración completa supone una de las mejores formas de respirar. Es común encontrarla de forma espontánea en los recién nacidos, pero no en los adultos.

Para que la respiración sea profunda y relajante es necesario realizarla lentamente, tanto en la inspiración como en la expiración. Los ejercicios de respiración son útiles en la reducción de la ansiedad, de la depresión, de la irritabilidad, de la tensión muscular y de la fatiga. Se utilizan en el tratamiento y la prevención de la apnea, de la hiperventilación, la respiración superficial y la frialdad de las manos y de los pies.


ENTRENAMIENTO EN RELAJACIÓN

Hay diferentes tipos de relajaciones, con distintos objetivos. Un entrenamiento en relajación tiene que tener en cuenta nuestras circunstancias personales, y el terapeuta nos indicará el tipo de entrenamiento que nos pueda servir de más utilidad. Hay personas que tienen tendencia a manifestar los síntomas del estrés a través del cuerpo, y necesitarán relajaciones focalizadas en la sintomatología física. Otras personas manifiestan la ansiedad mediante la forma de pensar y de anticipar, por lo que necesitarán aprender relajaciones que les ayuden a controlar los pensamientos y la imaginación.

Tras el dominio de la técnica conseguirá inducir un estado de relajación en cualquier circunstancia en muy pocos segundos. Así, podrá recurrir a ella en el trabajo, en casa, y en general en cualquier circunstancia en la que tenga que afrontar una situación potencialmente estresante.


¿PARA QUÉ SIRVE EL ENTRENAMIENTO EN RESPIRACIÓN Y RELAJACIÓN? BENEFICIOS.

Los beneficios del entrenamiento en respiración y relajación son muchos. En primer lugar, disminuyen los síntomas físicos de la ansiedad (mareos, sudoraciones, taquicardias, sensación de angustia, etc.) y nos ayudan a controlarla de forma inmediata. Además, al practicar relajación de forma habitual, conseguiremos:

- Disminución de la tensión muscular y de los problemas derivados de ello, como contracturas, dolor de espalda y cuello, dolor de cabeza, etc.

- Disminución de la frecuencia e intensidad del ritmo cardíaco.

- Aumento de la vasodilatación arterial, con el consiguiente incremento en el riego sanguíneo periférico.

- Aumento en la intensidad y en la regularidad del ritmo inspiratorio-expiratorio.

- Disminución o desaparición de las alteraciones de sueño y mejora de la pauta de sueño normal.

- Relajación muscular.

- Reducción de la fatiga.

- Disminución o desaparición de problemas gastrointestinales.

- Disminución o desaparición de dolores de cabeza producidos por excesiva tensión, contracturas o por una oxigenación inadecuada.

- Disminución de sensaciones ansiógenas como: sensación de pérdida de control, de irrealidad, etc.

- Mejora del estado de ánimo.

- Disminución de la irritabilidad.

Y en definitiva, una mayor calidad de vida.