Problemas y síntomas en adultos. Problemas de pareja

 

PROBLEMAS DE PAREJA

Las personas que viven en pareja viven más y con mayor calidad de vida, sin embargo, los conflictos en la pareja provocan alteraciones de tipo psicológico (ansiedad, depresión, etc.), y, como consecuencia, afecta a todas las áreas de una persona (física, social, laboral, económica, etc.). Por otro lado, los conflictos en la pareja generan también problemas en los hijos (problemas de conducta, depresión y problemas para alcanzar la intimidad en el futuro).

A continuación puede seguir informándose sobre los distintos problemas existentes, qué son y cómo funcionan los conflictos en la pareja y qué se debe hacer al respecto.


SITUACIÓN ACTUAL

En la actualidad, la vida en pareja y la concepción tradicional de la familia está en proceso de cambio debido a los numerosos cambios que está asumiendo la sociedad. La incorporación de la mujer en el trabajo y sus avances hacia la igualdad social, la falta de apoyo en el ámbito laboral y social al desarrollo de la familia, que hace muy difícil el cuidado de los hijos, el consumismo en el que nos vemos inmersos, etc. La rapidez con que se están sucediendo estos cambios de vida está dificultando la adaptación de las personas que integran la sociedad.


ESTRUCTURA DE LA PAREJA

La mayoría de las parejas se desarrollan en base a una emoción intensa y pasional que es el enamoramiento, pero una emoción es pasajera, está sometida a la habituación. El enamoramiento se pasa con el tiempo y muchas parejas, basadas solamente en esa emoción se disuelven.

Para conseguir mantener la pareja es preciso desarrollar la intimidad, que supone abrirse, contar cosas privadas y confiar en recibir la aceptación del otro. Poco a poco, vamos comprometiéndonos ante la sociedad, guardamos fidelidad, compartimos el tiempo, los bienes materiales, etc., finalmente se adquiere un compromiso de vida en común, que es la decisión de permanecer en la relación pese a los problemas que vayan surgiendo.

Según se van compartiendo cosas se tiene que tener un método para tomar decisiones y se establece un sistema de poder más o menos democrático, pero que tiene que ser aceptado por los dos. La toma de decisiones es una de las fuentes de conflicto importantes en la pareja. Es preciso saber comunicarse, escucharse y respetarse para resolver los problemas. La capacidad de comunicarse y de resolver los conflictos es fundamental para la continuidad de la pareja.

Otro aspecto muy importante es el apoyo mutuo. El otro es el principal sostén ante las dificultades y amenazas de la vida y el apoyo en el desarrollo personal y social. Nuestro aprendizaje de cómo es en la pareja ese apoyo mutuo se da dentro de la familia en la que nacimos, y nuetra tendencia a actuar dentro de nuestra pareja se basa en los modelos de los que aprendimos en el seno de nuestra familia de origen.


DESENCADENANTES

Normalmente, los conflictos más graves surgen ante situaciones de cambio importantes, como son:

- Problemas económicos.
- Cambios laborales tanto negativos como positivos: paro, ascensos; la jubilación.
- La maternidad/paternidad.
- Cuando los hijos se van de casa o simplemente se hacen mayores y dejan más tiempo libre a la pareja.
- Enfermedades.

Todos los cambios, ya sean positivos o negativos, son fuentes de estrés, por lo tanto exigen a la pareja utilizar sus habilidades de comunicación y de resolución de conflictos, además de la motivación para mantenerse juntos y la capacidad de reconocer las debilidades delante del otro y que el otro las reciba sin castigarlas.

ÁREAS DE CONFLICTO

Las áreas de conflicto afectan a todos los componentes de la estructura de la pareja:

- COMUNICACIóN:

La forma de comunicarse es fundamental para saber solucionar cualquier desacuerdo. Cuando se producen los conflictos y se prolongan demasiado en el tiempo, se desarrollan patrones de comunicación que mantienen el problema. En muchas parejas, éste es un factor clave en el origen y mantenimiento de sus conflictos.

- LUCHAS DE PODER:

En este caso, el conflicto surge del desacuerdo con respecto a quién se encarga de hacer las cosas y quién decide lo que hay que hacer. Estas decisiones abarcan aspectos fundamentales para la pareja, como la economía, el cuidado de los hijos, las relaciones sociales, laborales, etc.

- LAS FAMILIAS DE ORIGEN:

La pareja implica una separación de la familia de origen, dando más prioridad al otro en la toma de decisiones. Por eso uno de los puntos más conflictivos se da en las relaciones de un miembro de la pareja con la familia de origen del otro. Cada miembro debe establecer los límites con su propia familia para evitar confrontaciones entre la pareja y la familia, situación que pone en una situación muy desagradable para el miembro de la pareja que se encuentra en medio.

- SEXUALIDAD:

El amor acaba sustituyendo a la pasión inicial, y se va dando paso a la intimidad y al cariño, pero no debe perderse la atracción sexual que se siente por el otro. Para ello es importante mantener la capacidad de sorprender al otro, de continuar con el cortejo de la pareja aunque pase el tiempo.


TIPOS DE CONFLICTOS: PENSAMIENTOS Y ACTUACIONES

En los conflictos se establecen formas de actuación y de pensamiento que se pueden hacer crónicas y agravan los problemas. A continuación vamos a diferenciar entre ACTUACIONES y PENSAMIENTOS que dificultan la solución del conflicto.

ACTUACIONES:

Ataque-defensa: Se da cuando a una comunicación negativa se responde con una defensa en forma de ataque, que provoca una nueva respuesta en el otro. Estas respuestas cada vez son más agresivas, y se entra en un sistema de “ataque-defensa” del que es difícil salir, pues ambos miembros de la pareja se sienten heridos por lo que el otro ha dicho/hecho y justifican así sus respuestas agresivas.

La mujer ataca y el hombre evita/calla: Este patrón se da cuando la mujer hace comentarios hostiles mientras que el hombre se retira o no contesta. El hombre se siente atacado ante estas respuestas hostiles y las evita mediante el silencio o cambiando de tema, por lo que no se soluciona el problema, y esto hace que aumente la hostilidad en la mujer.

La crítica: Si la crítica no se hace desde la aceptación, es decir, de forma constructiva, se recibe como un ataque, que provoca en el otro una actitud de defensa, por lo que es probable que busque algún motivo para devolver la crítica.

No escuchar al otro: Impide la comunicación y la solución del problema, y se recibe como una agresión por parte del que no es escuchado. También puede ocurrir que se le deje hablar al otro pero sin prestarle atención, o hablar sin dejarle al otro dar su opinión.

Todas las parejas que utilizan estos patrones de conductas buscan resolver el conflicto, pero no solamente no lo resuelven, sino que lo perpetúan y la propia interacción se convierte en problema. Los conflictos no tienen por qué conllevar la ruptura, si no que pueden ser una oportunidad para conocerse y para aprender a resolverlos de manera eficaz.

 

PENSAMIENTOS:

Atención selectiva: Las parejas en conflicto solamente se fijan en las conductas negativas del otro y tienden a no ver o a disminuir la importancia de las conductas positivas.

Atribuciones: La atribución del problema a determinadas causas se ve como un elemento necesario para su solución, pero si no se hacen las atribuciones correctas se asegura el conflicto. Por ejemplo, se buscan culpables o se achacan los problemas a malas intenciones que nunca se pueden probar o a elementos que no se pueden cambiar como la propia personalidad.

Expectativas: Aparecen discrepancias entre lo que se cree que debería ser la relación y lo que se percibe que es. Se observa en frases como “Esto no debería ser así”, “Las parejas normales...”, etc.

Ideas irracionales: Algunas ideas aparentemente normales pueden ser un foco de conflictos solamente por no ser conscientes de que lo que se piensa no es racional. Algunas de estas ideas son: “Estar en desacuerdo es destructivo para la relación”, “Los miembros de la pareja deben ser capaces de averiguar los deseos, pensamientos y emociones del otro”, “Uno debe ser un compañero sexual perfecto del otro”, etc.


SOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS

La terapia de pareja va destinada a solucionar los problemas de cada pareja de manera particular. De forma general, pasa por las siguientes fases:

- Aumento del intercambio de conductas positivas.
- Entrenamiento en habilidades de comunicación y resolución de problemas.
- Cambios en las atribuciones, expectativas e ideas irracionales (en los casos en que es necesario).
- Aumento de la intimidad.
- Incremento de la pasión.
- Fomentar el apego: El compromiso de ayudarse en todo instante es uno de los más importantes motivos que existen para mantener la pareja.

Estos componentes constituyen la terapia de pareja cognitivo conductual, que está clasificada como una terapia con evidencia probada de eficacia. Los datos indican que la gran mayoría de las parejas que acuden a terapia, alrededor del 75%, informan de una mejora en la satisfacción matrimonial. Cuando se contrasta con grupos de control de lista de espera los resultados son siempre positivos, quizás debido a que si no existe intervención los problemas se van incrementando.


¿ES EL DIVORCIO UNA SOLUCIÓN A LOS CONFLICTOS?

Si se consigue una separación amistosa que acaba con los conflictos las consecuencias negativas disminuyen, sin embargo, muchas veces el divorcio no es más que un paso más en una escalada de odio. En estos casos, indudablemente no es la solución.

En cualquier caso si se llega a este extremo es muy importante llegar a una separación amistosa por medio de expertos en mediación. Se ha comprobado que los que se divorcian y se casan de nuevo se vuelven a divorciar con más probabilidad que los que se casan por primera vez.